Altamira, Tamaulipas.— La mañana dominical se transformó en un espacio de encuentro ciudadano cuando el presidente municipal Armando Martínez Manríquez encabezó una rodada ciclista que unió deporte, convivencia y compromiso social, reafirmando un gobierno cercano a la gente y atento a las comunidades.
El recorrido partió del Auditorio Reynaldo Castillo Portes y concluyó en el ejido El Fuerte, tras completar 27 kilómetros marcados por el ánimo colectivo, la participación ciudadana y el compañerismo entre quienes se sumaron a esta jornada. Más allá del esfuerzo físico, la actividad se convirtió en un ejercicio de proximidad entre autoridades y población.
Al llegar a la comunidad rural, el ambiente se tornó festivo con un convivio dedicado a las niñas y los niños del ejido, quienes recibieron bolsitas de dulces, regalos y compartieron momentos de alegría alrededor de una piñata. Este gesto fue posible gracias a la colaboración solidaria de los ciclistas del FBI y del equipo de COMAPA Altamira, cuya aportación hizo posible llevar sonrisas a las familias del lugar.
Con acciones sencillas pero significativas, el alcalde Armando Martínez Manríquez refrendó su visión de un gobierno que sale a las calles, escucha y convive con su gente, convencido de que la cercanía y el humanismo también se construyen pedaleando juntos y compartiendo tiempo con quienes dan vida a Altamira.

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