La entidad bancaria rechazó las acusaciones de discriminación política y solicitó desestimar la demanda interpuesta por la empresa de Donald Trump.
NUEVA YORK / MIAMI — La institución financiera Capital One reveló ante un tribunal federal de Estados Unidos que el cierre de más de 300 cuentas pertenecientes a la Organización Trump y entidades afines en 2021 obedeció a rigurosos protocolos internos de prevención de lavado de dinero (AML) y no a sesgos de carácter político.
La declaración formal del banco forma parte de un escrito judicial presentado ante la Corte del Distrito Sur de Florida, mediante el cual Capital One solicita la desestimación de la demanda interpuesta por el grupo empresarial familiar. La firma del mandatario estadounidense sostiene que la cancelación de sus cuentas bancarias constituyó una medida discriminatoria o de “desbancarización” motivada por el clima político tras los hechos ocurridos en el Capitolio el 6 de enero de 2021.
En su argumento legal, el equipo jurídico de Capital One aseveró que las cancelaciones derivaron de “meses de análisis y una revisión exhaustiva” efectuada por su departamento de cumplimiento normativo, integrado por personal especializado en la aplicación de la ley y regulaciones financieras. Asimismo, la entidad precisó que identificó patrones de transacciones con características sujetas a supervisión previa, descartando que la decisión tuviese fines ideológicos.
Por su parte, los voceros legales de la Organización Trump desestimaron la postura de la entidad bancaria, calificando la justificación de extemporánea e infundada, al tiempo que reiteraron que mantendrán las acciones legales para exigir la reparación de daños y perjuicios. El litigio se suma a otros procesos judiciales promovidos por el entorno corporativo de Trump contra grandes firmas financieras en el país.






