Autoridades de México y Estados Unidos indagan operaciones ligadas al “huachicol fiscal” mediante importaciones marítimas de diésel
La empresa estadounidense Ikon Midstream, con sede en Houston, es investigada por autoridades mexicanas y estadounidenses por su presunta participación en una red de contrabando de combustible y posibles vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
De acuerdo con documentos de seguridad y reportes difundidos por Reuters, la Fiscalía General de la República mantiene abiertas investigaciones relacionadas con importaciones irregulares de diésel y nafta hacia México mediante rutas marítimas, presuntamente utilizando clasificaciones falsas para evadir impuestos.
Las indagatorias incluyen embarques transportados en los buques Torm Agnes y Torm Louise, descargados en puertos como Ensenada y Guaymas. Según las pesquisas, parte de la carga habría sido declarada como lubricantes, categoría exenta de ciertos aranceles.
Además, las autoridades investigan posibles vínculos de la firma con empresas mexicanas bajo sospecha de operar como fachadas del CJNG, entre ellas Intanza, Azteca Cone y Mefra Fletes.
El caso tomó alcance internacional después de que agentes de Homeland Security Investigations realizaran un cateo en oficinas de Ikon Midstream en abril pasado como parte de una investigación por posibles actividades criminales.
La empresa ha rechazado las acusaciones y aseguró que no mantiene relación alguna con organizaciones criminales. También afirmó que las inconsistencias detectadas en documentos aduanales fueron errores administrativos y no un mecanismo deliberado de evasión fiscal.
El llamado “huachicol fiscal” se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento del crimen organizado en México, mediante esquemas que alteran la clasificación de combustibles para evitar el pago de impuestos durante su importación.










