La Asociación Nacional de Periodistas, Locutores y Comunicadores (ANPLC) USA-México anunció la destitución e inhabilitación definitiva del periodista tamaulipeco Mario A. Díaz Vargas, titular de la columna "Palacio", tras desatarse una serie de ataques editoriales y difamaciones dirigidas contra el liderazgo de la organización. La medida institucional se suma a un historial de expulsiones que el comunicador acumula en el gremio periodístico nacional por conductas violentas, misóginas y anti estatutarias.
De acuerdo con el posicionamiento oficial de la ANPLC USA-México, firmada por DD. Gilberto Cortez, Chairman, y DD. Grace Villarreal, Presidente, los hechos se desencadenaron cuando Díaz Vargas abandonó unilateralmente la Presidencia en México de la agrupación para asumir compromisos con otras directivas gremiales —violando la carta constitutiva— y manifestando verbalmente su rechazo a pertenecer a una organización cuyo liderazgo esté encabezado ahora por una mujer.
Ante el rechazo institucional a sus posturas misóginas y la posterior ratificación de su salida por parte del Concejo Ejecutivo, el columnista emprendió una campaña de desinformación y señalamientos sin sustento "fake news", por lo que la organización formalizó su deslinde total y advirtió sobre el inicio de acciones legales en la jurisdicción civil y penal por difamación.
Reincidencia y antecedentes en el gremio
La determinación de la ANPLC no constituye un hecho aislado en la trayectoria del comunicador originario de Matamoros. Díaz Vargas cuenta con un expediente de sanciones graves dentro del periodismo organizado en México:
• Expulsión unánime de FAPERMEX y CONALIPE: La Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX) y el Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo (CONALIPE) determinaron en asamblea plenaria la expulsión definitiva de Díaz Vargas y de su agrupación local ("Comunicadores Unidos de Matamoros, A.C.").
• Agresión física a un colega vulnerable: La máxima sanción de FAPERMEX y CONALIPE se derivó de una agresión física perpetrada por el columnista en contra de un periodista de la tercera edad que padece debilidad visual avanzada.
• Ataques sistemáticos a instituciones: En ambos casos, el patrón de conducta de Díaz Vargas ha incluido la publicación recurrente de textos editoriales con falsedades y descalificaciones violentas en contra de las dirigencias y las organizaciones de las que ha sido separado.
La ANPLC reiteró su compromiso con el respeto, la inclusión de género y la responsabilidad periodística, enfatizando que la libertad de expresión no debe utilizarse como parapeto para la agresión ni para vulnerar la dignidad de las personas e instituciones.







