En El Mante, la política social se entiende mejor donde la gente espera y pregunta. El Banco del Bienestar es hoy un espacio clave para medir si los apoyos públicos cumplen su objetivo o se quedan en el discurso.
La visita del delegado de los Programas Federales en Tamaulipas, Luis Lauro Reyes Rodríguez, respondió a una lógica de trabajo territorial y diálogo directo con las y los derechohabientes, quienes expusieron necesidades reales y evaluaron la atención que reciben.
Este ejercicio no es aislado. Forma parte del respaldo y seguimiento permanente a la política social impulsada por la presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, que pone en el centro la presencia del Estado, la atención directa y la supervisión de los programas para garantizar que el bienestar llegue sin intermediarios.
En este esquema, la cercanía no es retórica. La operación cotidiana recae en las y los Servidores de la Nación, responsables de que los recursos lleguen con sentido social.
Aquí, el mensaje es claro: el bienestar no se anuncia, se comprueba en la fila, en la atención diaria y en la presencia del gobierno junto a la gente de Tamaulipas.






